Sirviendo a Cristo a través de la Santa Madre Iglesia Católica y de quienes más necesitan nuestro amor y ayuda.
Somos una fundación católica comprometida con la caridad cristiana y el servicio a la Iglesia. Trabajamos para apoyar parroquias, comunidades religiosas, la construcción y reparación de templos, capillas de adoración y obras de misericordia en todo Chile, llevando esperanza donde más se necesita.
Nuestra misión es poner nuestros talentos y recursos al servicio de Dios, colaborando con la Santa Madre Iglesia Católica para llevar ayuda material y espiritual a parroquias, comunidades religiosas y personas vulnerables en todo Chile.
Cada aporte se transforma en ayuda concreta para fortalecer la misión de la Iglesia y servir a quienes más lo necesitan. Tu generosidad puede cambiar vidas y sostener obras de fe que permanecerán por generaciones.
"Bajo el manto de la Virgen de los Rayos, la Fundación Crucificados de María encuentra amparo, fortaleza y esperanza.
Ella, Madre de Misericordia y dispensadora de las gracias que brotan del Corazón de su Hijo, ilumina nuestro camino y sostiene cada una de nuestras obras de evangelización, servicio y amor.
Confiamos plenamente en su intercesión maternal para que cada persona que llegue a esta Fundación encuentre consuelo, paz, conversión y un encuentro vivo con Jesucristo.
Como Madre amorosa, nos conduce siempre hacia su Hijo, recordándonos que la verdadera paz nace de la fe, la oración y el abandono en la voluntad de Dios.
Con humildad hacemos nuestra la oración que Ella misma nos enseñó:
"¡Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti!"
Que la Santísima Virgen derrame abundantes gracias sobre todos quienes forman parte de esta misión y nos fortalezca para ser instrumentos del amor y la misericordia de Dios en el mundo.
En los brazos de la Santísima Virgen María contemplamos a los más pequeños e indefensos: aquellos niños cuya vida está en peligro antes de nacer. Esta imagen nos recuerda que cada uno de ellos es amado infinitamente por Dios y merece ser acogido con amor.
La Fundación Los Crucificados de María eleva diariamente su oración por todos los bebés en peligro de ser abortados, suplicando al Señor que toque el corazón de sus madres, de sus padres y de quienes participan en esta decisión, para que elijan el camino de la vida.
Ante Jesús Sacramentado, ofrecemos horas de adoración, el Santo Rosario, sacrificios y la Santa Misa, pidiendo que ningún niño pierda el don de la vida y que cada embarazo sea recibido como una bendición de Dios.
También encomendamos a la Santísima Virgen María a las madres que atraviesan momentos de angustia, soledad o desesperación, para que encuentren fortaleza, esperanza y el apoyo necesario para decir "sí" a la vida.
Nuestra misión es reparar con amor, interceder con perseverancia y defender espiritualmente la vida humana desde el instante de la concepción hasta la muerte natural, confiando en que la oración puede cambiar corazones y salvar vidas.